Nuestra propuesta surge como una intervención urbana transformadora en el antiguo emplazamiento del Estadio Vicente Calderón, estratégicamente situado entre el barrio de Pirámides y el río Manzanares. Concebido como una extensión de la regeneración de Madrid Río, el edificio actúa como una bisagra entre la ciudad y el paisaje, mediando entre la solidez del tejido urbano y el dinamismo orgánico de la naturaleza. Su geometría clara respeta las alineaciones urbanas existentes, mientras que una envolvente translúcida suaviza su presencia, disolviendo los límites físicos y visuales entre interior y exterior.
Diseñado como un nuevo emblema para la EMT, el proyecto reinterpreta tipologías industriales —como cocheras de autobuses y hangares— a través de un lenguaje arquitectónico contemporáneo que prioriza la sostenibilidad, la eficiencia y la identidad. El museo se concibe no como un contenedor estático, sino como una institución viva y en constante evolución que refleja la evolución social, tecnológica y cultural del sistema de transporte público de Madrid. Una circulación flexible y la clara separación entre flujos públicos y de servicio garantizan tanto una experiencia atractiva para el visitante como una operación interna eficiente.
Los amplios espacios expositivos libres de columnas permiten la exhibición y el movimiento de autobuses históricos mediante soluciones estructurales innovadoras, combinando un robusto sistema de puente de hormigón armado con una envolvente ligera de metal y ETFE. La planta baja funciona como una plataforma altamente adaptable, capaz de albergar exposiciones, talleres, conferencias y eventos públicos, reforzando el papel del museo como un centro cívico y cultural.
El compromiso ambiental se integra desde el inicio mediante un enfoque de diseño holístico. La fachada de cojines de aire de ETFE funciona como un sistema climático pasivo, optimizando la iluminación, el rendimiento térmico y la eficiencia energética, al tiempo que se mantiene reciclable, ligera y duradera.